El boom del mercado de mascotas en Lima: lo que los datos revelan (y lo que las marcas aún no están viendo)
- Marcial Elias

- hace 2 horas
- 3 Min. de lectura
Hace algunos años, hablar del gasto en mascotas podía parecer un tema secundario dentro del consumo. Hoy, esa idea ha quedado completamente atrás.
En Lima, las mascotas han pasado de ser compañía a convertirse en parte central del hogar. Este cambio, que parece emocional a simple vista, está teniendo un impacto directo en cómo las personas gastan, priorizan y toman decisiones.
En nuestro más reciente estudio sobre el Mercado de Mascotas 2026, desde Clientes Anónimos analizamos cuánto gastan las personas y cómo está evolucionando su relación con sus mascotas.

Lo primero que encontramos es que cada vez más hogares tienen mascotas. Este crecimiento no solo amplía el tamaño del mercado, sino que transforma la dinámica del consumo. Ya no se trata de compras ocasionales, sino de un gasto recurrente, integrado en la vida diaria.
Pero el dato, por sí solo, no es lo más relevante. Lo realmente interesante es entender qué hay detrás de ese crecimiento.

Por ejemplo, el incremento en el gasto no responde únicamente a una mayor cantidad de mascotas, sino a un cambio en la forma en que las personas se relacionan con ellas. Hoy, los dueños buscan más calidad, más especialización y, en muchos casos, productos que reflejen el mismo estándar que aplican para sí mismos.
Esto explica por qué categorías como alimentación concentran gran parte del gasto, pero también por qué empiezan a crecer otras áreas como servicios, salud y bienestar. En otras palabras, estamos frente a un consumidor más exigente.
Porque entender este mercado no pasa solo por medir cuánto crece, sino por comprender cómo se está estructurando realmente el consumo.
Y aquí es donde los datos empiezan a volverse especialmente valiosos.
Por ejemplo, aunque el mercado sigue expandiéndose, el gasto no es ilimitado ni aspiracional en todos los casos. De hecho, el 74% de los hogares destina como máximo S/400 mensuales al cuidado de sus mascotas, concentrándose principalmente en rangos de S/100 a S/200. Esto nos habla de un consumidor que ha incorporado a su mascota en su presupuesto, pero que sigue tomando decisiones bajo una lógica de control y optimización del gasto.

Además, el 85% del gasto está concentrado en alimentación, dejando muy poco espacio —al menos por ahora— para categorías como accesorios, servicios o bienestar. Esto rompe con la idea de un mercado completamente “premiumizado” y muestra una realidad mucho más clara: hoy el consumo está centrado en cubrir lo esencial.
Pero eso no significa que no haya oportunidades.
Al contrario, significa que las oportunidades están en entender cómo y cuándo ese gasto puede evolucionar. Por ejemplo, en zonas como Lima Centro, donde el gasto en veterinaria y medicamentos alcanza niveles más altos que en el resto de la ciudad, ya se empieza a ver una mayor diversificación del consumo.
Otro punto clave está en los canales de compra. A diferencia de lo que muchas marcas podrían asumir, el consumo no está dominado por grandes cadenas o e-commerce, sino por la cercanía. Las bodegas lideran con un 36%, seguidas muy de cerca por tiendas especializadas con un 32%.

Esto cambia completamente la lógica de distribución y marketing porque no basta con estar presente en supermercados o invertir en canales digitales si el consumidor está resolviendo su compra en el punto más cercano a su casa. La estrategia, entonces, no solo debe ser omnicanal, sino también territorial.
Además, no todos los consumidores se comportan igual. Los jóvenes, por ejemplo, son mucho más exploradores y combinan distintos canales de compra, mientras que otros segmentos priorizan la confianza y la cercanía. Esto implica que una misma propuesta de valor no funciona para todos.
Y ahí es donde muchas marcas pierden oportunidades ya que ven el mercado como un todo, cuando en realidad está lleno de matices.
Este informe es clave precisamente por eso, porque no solo dimensiona el tamaño del mercado, sino que permite entender cómo se distribuye el gasto, qué categorías dominan, qué canales lideran y dónde empiezan a aparecer señales de evolución. En otras palabras, permite pasar de una mirada general a una lectura estratégica. Y para las marcas, eso hace toda la diferencia.
Porque ya no se trata solo de participar en el mercado de mascotas, sino de saber dónde competir, con qué propuesta y para qué tipo de consumidor.














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